El Monasterio de Nuestra Señora de Rueda es uno de los conjuntos monásticos más importantes y mejor conservados de la orden del Císter en España. Situado en la localidad de Sástago, en la provincia de Zaragoza, Aragón, este monasterio es un magnífico ejemplo de la arquitectura cisterciense y tiene una rica historia que abarca varios siglos.
El Monasterio de Nuestra Señora de Rueda es hoy en día un importante centro cultural y turístico.Se organizan visitas guiadas que permiten a los visitantes explorar las diferentes partes del monasterio y aprender sobre su historia, arquitectura y vida monástica. Igualmente, el monasterio acoge conciertos, exposiciones y otros eventos culturales a lo largo del año, aprovechando sus magníficos espacios históricos. También, alberga un centro de interpretación que ofrece información detallada sobre la historia del Císter, el propio monasterio y la región circundante. Por último, parte del monasterio ha sido adaptada para funcionar como una hospedería, ofreciendo alojamiento en un entorno tranquilo y histórico.
El Monasterio de Rueda es un monumento de gran importancia cultural y patrimonial. Representa un valioso legado de la orden del Císter y de la historia medieval de Aragón. Además, su restauración y conservación son ejemplos destacados de la valorización del patrimonio histórico.
El Real Monasterio de Nuestra Señora de Rueda es uno de los máximos exponentes de la orden cisterciense en Aragón, junto con Veruela, Piedra y Casbas.
Se asienta en la vereda del río Ebro, a medio camino de las nobles villas de Sástago y Escatrón. En 1182 el monarca Alfonso II otorga la villa y el castillo de Escatrón al Císter, de forma que los monjes pronto comienzan la construcción del monasterio. Las obras comienzan en 1202, alargándose hasta el s XIV, cuando se concluye la fábrica medieval del conjunto y se eleva su esbelta torre mudéjar. El templo es consagrado 1238.
Agua y tierra, frondosos bosques y silencio… son los elementos que los monjes de hábito blanco buscan a la hora de fundar un monasterio.
La orden del Císter basa su vida en la oración, el cultivo de la tierra y el agua que irriga los fértiles campos, y Rueda no es la excepción: su único complejo norial, junto con el acueducto y los canales que hace siglos llenaron con el arrullo del agua la cotidiana vitae de los monjes, vuelven a acompañarnos en nuestros días.
En cuanto a su arquitectura, el Monasterio de Rueda mantiene esta condición cisterciense de arquitectura humilde, alejada de la ostentación de Cluny. El conjunto presenta la planta típica del Císter debido a que la edificación fue realizada por los propios monjes, siendo de hecho los abades del mismo los arquitectos encargados de las obras. Un gran acierto en esta obra fue que las ampliaciones sucesivas de los siglos XVII y XVIII se extendieron alrededor del monasterio, dejando intacto el primitivo núcleo medieval, al tiempo que las celdas de los monjes, la espectacular galería herreriana y el palacio abacial dieron forma a la Plaza de San Pedro, conformando la monumental entrada actual.
En 1836, con la Desamortización de Mendizábal, el periplo religioso del conjunto culmina para ser reconvertido en un inmueble con funciones agrícolas y ganaderas. Finalmente, en 1998 la titularidad del mismo se traspasa a la Diputación General de Aragón, siendo el año 2003 clave para su restauración. Hoy, el Monasterio de Nuestra Señora de Rueda se muestra en todo su esplendor para ser redescubierto a través de un viaje a su glorioso pasado.