El yacimiento de Sa Ferradura se encuentra sobre un promontorio costero situado en la costa sudoeste de Mallorca, en una zona dominada actualmente por formaciones vegetales de garriga baja.
Es un yacimiento que ilustra de forma muy clara el cambio de época entre el fin de la etapa de las navetas y el inicio de la cultura talayóticas. En este contexto nos encontramos esta fortificación, la más antigua de Mallorca, en un lugar muy inaccesible. Se cree que sus habitantes buscaban un lugar donde poder defenderse de los ataques provenientes del interior de la isla, ya que todas las evidencias apuntan a que no era un asentamiento permanente, sino de refugio ocasional «debido a la gran cantidad de chimeneas encontradas o la inexistencia de un depósito de agua». Justo frente al istmo hay restos de otro yacimiento arqueológico, también prehistórico, todavía inexplorado.
Se accede a través de un acceso natural estrecho, defendido por diversas líneas amuralladas escalonadas. La superior constituye una muralla considerable, que cierra el acceso al asentamiento. Está formada por dos tramos cóncavos construidos mediante técnica ciclópea, unidos en ángulo, con una longitud total de unos 18 metros. Dentro del recinto fortificado encontramos dos habitaciones, en una, que debía ser un recinto a cielo abierto se encontraron siete hogares y en la otra era una habitación cerrada con puerta de acceso.