Catedral románica con elementos góticos y barrocos, vinculada al Camino Primitivo.
Destaca por su planta de cruz latina con girola, triforio y un conjunto arquitectónico singular que incluye el claustro, las viviendas canónicas y la capilla de Nuestra Señora de los Ojos Grandes, patrona de Lugo. Alberga obras relevantes como el coro de Francisco de Moure y un retablo renacentista de Cornelis de Holanda. A pesar del daño causado por el terremoto de Lisboa en 1755, su estructura fue restaurada y decorada nuevamente en el siglo XVIII. La Catedral tiene un fuerte vínculo con la peregrinación jacobea y el Camino Primitivo. Es también única por el privilegio papal de la exposición permanente del Santísimo Sacramento, elemento que forma parte del escudo de Galicia.
La Catedral de Santa María de Lugo, declarada Bien de Interés Cultural en 1931 y Patrimonio Mundial como parte del Camino Primitivo desde 2015, es uno de los monumentos religiosos más significativos de Galicia.
Su construcción comenzó en el siglo XII en estilo románico, aunque fue modificada a lo largo de los siglos incorporando elementos góticos, barrocos y neoclásicos.
Destaca por su planta de cruz latina con girola, triforio y un conjunto arquitectónico singular que incluye el claustro, las viviendas canónicas y la capilla de Nuestra Señora de los Ojos Grandes, patrona de Lugo.
Alberga obras relevantes como el coro de Francisco de Moure y un retablo renacentista de Cornelis de Holanda.
La Catedral tiene un fuerte vínculo con la peregrinación jacobea y el Camino Primitivo. Siendo la única con el privilegio papal de la exposición permanente del Santísimo Sacramento, elemento que forma parte del escudo de Galicia.