La Ponte Maior de Ourense, también conocida como Ponte Romana o Ponte Vella, es uno de los grandes símbolos de la ciudad y una de las obras de ingeniería más destacadas de la antigüedad en Galicia. Su origen se remonta al siglo I, cuando formaba parte de la Vía Nova romana, que conectaba Bracara Augusta (Braga) con Asturica Augusta (Astorga). El puente destaca por su monumental arco central, que fue durante siglos el de mayor luz de todas las pontes romanas de piedra, alcanzando los 44 metros y elevándose casi 38 metros sobre el río Miño.
A lo largo de los siglos, la Ponte Maior ha sufrido numerosas reformas, especialmente tras el colapso de su arco principal en el siglo XII. La reconstrucción medieval, finalizada en el siglo XVII bajo la dirección de Melchor de Velasco Agüero, le dio su aspecto actual, aunque aún conserva elementos romanos originales en los arcos iniciales. El puente, que llegó a contar con once arcos y hoy conserva siete, fue durante siglos un importante nudo de comunicaciones y motor del desarrollo de Ourense.
Declarado monumento histórico en 1961, desde su peatonalización en 1989 es uno de los tres grandes emblemas de la ciudad, junto a Las Burgas y la Catedral de San Martiño. Junto al puente se encuentra la capilla de los Remedios y, antiguamente, una picota o pelouriño, símbolo de la justicia medieval.
La Ponte Maior de Ourense, identificada también como Ponte Romana o Ponte Vella, constituye una de las infraestructuras viarias más relevantes del noroeste peninsular, con origen en el siglo I como parte del ramal de la vía XVIII del Itinerario de Antonino. Su arco central, con una luz de 44 metros y una elevación de casi 38 metros, superó a todas las estructuras similares del Imperio, tanto en piedra como en madera, y fue considerado durante siglos el mayor de España hasta el siglo XIX.
El puente conserva actualmente siete de los once arcos originales, tras sucesivas reconstrucciones derivadas del colapso del arco principal en el siglo XII y las reformas medievales culminadas en el siglo XVII bajo la dirección de Melchor de Velasco Agüero. Su morfología actual es predominantemente medieval, si bien mantiene elementos romanos como los arcos de arranque. La estructura estuvo reforzada por una torre defensiva hasta el siglo XIX y, en su extremo urbano, desemboca ante la capilla gótica de los Remedios (1522), restaurada en los años ochenta y actualmente pendiente de rehabilitación tras un incendio.
La Ponte Maior fue declarada monumento histórico el 6 de abril de 1961 y, tras su peatonalización en 1989, se ha consolidado como uno de los tres grandes símbolos de Ourense, junto a Las Burgas y la Catedral de San Martiño. La presencia histórica de una picota o pelouriño junto al puente subraya su papel central en la administración de justicia y la vida urbana medieval.
¿Sabías que en Ourense hay un puente muy antiguo llamado Ponte Maior o Ponte Romana? Lo construyeron los romanos hace casi dos mil años para cruzar el río Miño y unir diferentes ciudades. El puente es enorme: tiene arcos muy altos y uno de ellos fue el más grande de todos los puentes romanos de piedra.
Con el paso del tiempo, el puente se fue rompiendo y arreglando muchas veces, y por eso ahora mezcla partes romanas y medievales. Antes, por aquí pasaban carros, soldados y comerciantes, y era muy importante para la ciudad. Hoy solo pueden pasar personas andando y es uno de los lugares más bonitos de Ourense. Al lado del puente hay una pequeña capilla y, antiguamente, había una columna donde castigaban a los que hacían cosas malas.