El Castillo de Badón, también conocido como Castillo de Mequinenza, es una fortaleza medieval situada en Fayón, en la comarca del Bajo Cinca, en la provincia de Zaragoza, Aragón, España. Este castillo, aunque menos conocido que otros en la región, tiene una rica historia y fue un importante punto estratégico durante varios periodos de conflicto en la Península Ibérica.
Justo en frente encontramos la antigua torre de la iglesia de Fayón, uno de los pocos vestigios que quedan del antiguo pueblo de Fayón. El antiguo Fayón fue abandonado y parcialmente inundado debido a la construcción del embalse de Riba-roja en 1967, lo que obligó a trasladar el núcleo urbano a una nueva ubicación en una zona más elevada.
La torre de la iglesia de Fayón es más que una estructura arquitectónica; es un monumento a la historia y la resistencia de una comunidad. Su presencia solitaria en el paisaje transformado por el embalse de Riba-roja sirve como un recordatorio constante de los cambios que pueden ocurrir en nombre del progreso y la importancia de preservar la memoria histórica.
Mientrastanto, aunque no es tan conocido como otros castillos en Aragón, el Castillo de Badón tiene un valor histórico significativo y es un punto de interés para los amantes de la historia y la arqueología. Su ubicación en una colina con vistas al Ebro lo convierte en un lugar pintoresco y evocador del pasado medieval de la región.
El castillo es accesible para visitantes que estén interesados en explorar ruinas históricas y disfrutar de las vistas panorámicas de los alrededores. Se recomienda a los visitantes tener precaución debido al estado ruinoso de algunas partes de la estructura.
En ocasiones, se organizan visitas guiadas y eventos especiales que destacan la importancia histórica del castillo y permiten a los visitantes aprender más sobre su pasado y su papel en la historia de la región. Estos eventos son una oportunidad para revivir la historia y entender mejor el contexto en el que el castillo fue construido y utilizado.
El Castillo de Badón en Fayón es un testimonio silencioso de los siglos de historia que han moldeado la región de Aragón. A través de su conservación y estudio, se mantiene viva la memoria de los tiempos medievales y de los diversos pueblos y culturas que habitaron y defendieron estas tierras.
Se trata de un castillo situado sobre la antigua Fayón, no lejos de la ermita de Nuestra Señora del Pilar, situada en una cota más alta. Se compone de un recinto amurallado bastante estrecho y alargado pues se adapta al montículo en el que se asienta. En su punto más alto se observan las ruinas de una torre de planta rectangular, ya muy rebajada, con 8 saeteras. En su interior se alzan restos de un muro que la dividiría en dos espacios diferenciados.
En el piso inferior se conserva el recinto perimetral del castillo (anchura de 70 – 80 cm.). Los lienzos mejor conservados son los ubicados en la zona norte y oeste. Alguno de ellos supera los 2,5 m. de altura, apreciándose en ellos unas seis saeteras, que han sido transformadas en troneras para los cañones, probablemente durante las guerras carlistas con el fin de vigilar el antiguo camino de acceso al Fayón secular. El resto de lienzos no se alza más de 1 m. En el lienzo este aún se documentan 5 saeteras en el 1, 5 m. de altura que mantiene.
El castillo tendría dos puertas de acceso, una pequeña portezuela en la cara norte (1 m. de anchura), bajo la torre del Homenaje, y una segunda puerta, muy degradada, en la cara sur. Se accedería al castillo desde el antiguo pueblo de Fayón por un estrecho camino escalonado excavado en la roca natural.
En las zonas más bajas se pueden apreciar restos de otros recintos defensivos que pudieron ser construidos durante las Guerras Carlistas para la vigilancia del río Ebro.
La torre de la iglesia de San Juan Evangelista del antiguo pueblo que emerge de las aguas del embalse de Ribarroja, es de estilo renacentista, tiene un tercer cuerpo de planta cuadrada en piedra con resalte de un par de columnas en cada lado y vanos en arco de medio punto donde se alojaban las campanas. En la parte superior, un cuarto cuerpo octogonal en ladrillo con vanos más pequeños en arcos de medio punto en cuatro de los ocho lados. Remata un chapitel octogonal metálico con veleta. Conserva un yugo de madera colgado en una de sus ventanas y la muestra del reloj, que parece que una de sus saetas a desaparecido.