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Catedral de San Martiño de Ourense

La Catedral de San Martiño es el monumento más emblemático de Ourense y uno de los grandes templos románicos de España. Su construcción comenzó en el siglo XII y fue consagrada en 1188, aunque a lo largo de los siglos ha incorporado elementos de estilos gótico, renacentista, barroco y neoclásico. Levantada sobre un antiguo templo suevo, la catedral destaca por su planta de cruz latina, sus tres naves y su monumental cimborrio. El exterior presenta tres portadas principales: la Puerta Occidental, a la que se accede por escaleras desde la Plaza de San Martiño, compuesta por dos cuerpos flanqueados por torres y con un rosetón que ilumina el interior; la Puerta Sur, accesible desde la Plaza del Trigo, encargada al maestro Mateo; y la Puerta Norte, con un tímpano que alude a la Pasión y esculturas de gran calidad artística. En el interior sobresalen el Pórtico del Paraíso, réplica del Pórtico de la Gloria de Santiago, realizado entre 1218 y 1248; el retablo renacentista de la Capilla Mayor, obra de Cornelis de Holanda; el deambulatorio del siglo XVII; y la Capilla del Santo Cristo, la más venerada, con una imagen traída de Finisterre en 1332. El cimborrio, construido en el siglo XV por Rodrigo Badajoz, corona majestuosamente el crucero. La catedral alberga también el Museo Catedralicio con el Tesoro de San Rosendo.
Urbano
La Catedral-Basílica de San Martiño de Ourense constituye uno de los exponentes fundamentales del románico de transición en la península ibérica. Iniciada en 1157 bajo el episcopado de Pedro Seguín y con clara influencia compostelana, fue consagrada en 1188, culminándose bajo el mandato del obispo Lorenzo (1218-1248), a quien se atribuye el Pórtico del Paraíso. Su estructura exterior, concebida originalmente con carácter defensivo, presenta tres accesos de notable interés: la portada occidental, de carácter protogótico evidenciado en su arco ligeramente apuntado, arquivoltas y rosetón, flanqueada por la torre de las campanas y la de San Martiño; la portada meridional, vinculada al círculo del maestro Mateo, con triple arquivolta ricamente decorada aunque carente de sus fustes primitivos; y la septentrional, con tímpano alusivo a la Pasión perteneciente al gótico final del siglo XIII, destacando el tratamiento escultórico de los pliegues y la perfección anatómica. El interior articula un espacio de planta cruciforme con tres naves, destacando el Pórtico del Paraíso (1218-1248), ejemplo del protogótico español que, pese a su vinculación mateana, presenta una abstracción formal que lo distancia de su modelo compostelano. El presbiterio está presidido por el retablo renacentista de Cornelis de Holanda, con escenas cristológicas, marianas y hagiográficas en altorrelieve. El deambulatorio, obra de Simón de Monasterio y Gómez de la Sierra (s. XVII), alteró significativamente la cabecera original. La Capilla del Santo Cristo, construida entre 1565-1578 por Juan de Herrera y ampliada por Diego de Arén en 1685, alberga el crucificado traído de Finisterre en 1332, bajo un baldaquino de Domingo de Andrade con decoración de Castro Canseco. Corona el crucero el cimborrio tripartito ejecutado por Rodrigo Badajoz en el siglo XV, profusamente ornamentado con elementos escultóricos. La catedral, declarada Monumento Nacional en 1931 y elevada a Basílica en 1887, alberga el Museo Catedralicio, depositario del Tesoro de San Rosendo, conjunto de orfebrería medieval de excepcional valor.
¡Hola! ¿Quieres conocer la Catedral de San Martiño de Ourense? Es el edificio más importante de la ciudad y uno de los templos más bonitos de España. Comenzaron a construirla hace casi 900 años, en el siglo XII, y desde entonces ha ido cambiando y añadiendo cosas nuevas. La catedral tiene tres puertas diferentes para entrar: la principal, con unas escaleras y un gran ventanal redondo llamado rosetón; la puerta sur, que da a una plaza muy antigua llamada Plaza del Trigo; y la puerta norte, con dibujos que cuentan la historia de Jesús. Por dentro, lo más especial es el Pórtico del Paraíso, que es como un libro de piedra con muchas estatuas que enseñaban historias de la Biblia a las personas que no sabían leer. También hay una capilla muy importante, la del Santo Cristo, donde está una imagen a la que, según cuenta la leyenda, ¡le crece el pelo! Arriba del todo hay una estructura muy bonita llamada cimborrio, decorada con muchas esculturas. La catedral también tiene un museo donde guardan tesoros muy antiguos, como el báculo (un bastón especial) de San Rosendo. ¡Es como visitar un castillo lleno de historias!