La Cova da Moura, situada cerca del Castillo de Laias en el municipio ourensano de Cenlle, es una galería subterránea excavada por los romanos. Esta galería, de unos 40 metros de longitud, fue construida para canalizar el agua utilizada en el lavado de materiales auríferos, con el objetivo de separar las pequeñas pepitas de oro. Forma parte de un importante conjunto arqueológico que atestigua la intensa actividad minera romana en la comarca del Miño, donde el aprovechamiento del agua era fundamental para la extracción del oro. La Cova da Moura es un destacado ejemplo de la ingeniería romana y de la importancia histórica de la minería en Laias.
La Cova da Moura, integrada en el complejo arqueológico del Castillo de Laias (Cenlle, Ourense), constituye una infraestructura hidráulica minera de época romana, destinada a la canalización y gestión de aguas para procesos de lavado aurífero. Las intervenciones arqueológicas realizadas, tanto por Chamoso Lamas a mediados del siglo XX como por los equipos de Álvarez González y López González en los años 90, documentaron una galería artificial de entre 40 y 70 metros de longitud y hasta 1,80 metros de altura, con evidencias claras de excavación manual y rebajes laterales interpretados como soportes para elementos de iluminación. El enclave, situado en una zona de alta visibilidad sobre el valle del Miño, evidencia una ocupación continuada desde finales de la Edad del Bronce, con una fase de explotación minera intensiva en época romana, centrada en la extracción aurífera mediante técnicas de lavado hidráulico. La Cova da Moura representa un ejemplo paradigmático de la adaptación del territorio y de la tecnología romana para la explotación de recursos minerales, integrándose en una red de infraestructuras mineras y viarias que conectaban los principales yacimientos auríferos de la Gallaecia romana.
La Cova da Moura es una de las muestras más relevantes de la minería romana en Galicia. Se encuentra en el recinto arqueológico del Castillo de Laias, un asentamiento que estuvo habitado desde finales de la Edad del Bronce hasta la época romana. La galería de la Cova da Moura fue excavada por los romanos para conducir agua hacia las zonas de lavado, donde se separaban las partículas de oro del mineral extraído. En las paredes de la galería pueden observarse marcas de herramientas manuales y pequeños rebajes laterales, probablemente utilizados para apoyar candiles o velas. Este túnel, junto con los restos de canales y pilas de lavado en los alrededores, ayuda a comprender cómo los romanos aprovechaban los recursos naturales y tecnológicos para la explotación del oro, siendo un ejemplo de patrimonio histórico y tecnológico que aporta información valiosa sobre la vida y la economía de la época.