El fondo marino, de 20 m de profundidad, es de roca, con algunos bloques y algo de arena. La boca se orienta al noroeste y es muy estrecha; su parte emergida es sólo una quinta parte del total de la entrada.
La cueva azul, es un espacio grandioso por donde entra el barco para que todas aquellas personas que quieran bañarse puedan hacerlo. El agua es clara, de un color verde esmeralda, donde cada visitante interpreta el color según el impacto visual que produce el sol que saca de esta agua reflejos mágicos, En esta inmensa cueva, no se produce oleaje, por lo que es muy seguro nadar, la densidad de colores hace que entre todos ellos y sus matices predomine el azul, por eso su nombre “cueva azul”.