El Embalse inaugurado en 1963 fue el más grande de España en su época, con 500 metros de longitud y 129 metros de altura.
Fueron necesarios 735.000 metros cúbicos de hormigón para completar esta gigantesca obra.
Forma una cola de 50 kilómetros, almacena 655 hectómetros cúbicos de agua y ocupa unas 1900 hectáreas.
Su construcción obligó el traslado del pueblo de Portomarín a una cota superior, desmontando piedra por piedra los principales edificios lo que supuso grandes cambios en el modo de vida, paisaje e incluso climatología de la zona.