La Finca de La Alfranca es un conjunto histórico y natural situado en el término municipal de Pastriz, a unos 15 kilómetros de Zaragoza. Esta finca es conocida por su valor ecológico, cultural y educativo, ofreciendo una variedad de actividades relacionadas con la naturaleza y la conservación del medio ambiente.
La Finca de La Alfranca tiene una fuerte vocación educativa y ofrece una amplia gama de actividades y programas destinados a diferentes públicos.Se organizan visitas guiadas para escolares y grupos, que incluyen recorridos por la finca, el centro de interpretación y la reserva natural. Estas visitas están diseñadas para educar sobre la biodiversidad, la importancia de la conservación y la historia de la finca. La finca ofrece talleres educativos para todas las edades, donde los participantes pueden aprender sobre temas como la flora y fauna local, la agricultura sostenible y las técnicas de conservación ambiental. Existen programas de voluntariado en los que los participantes pueden involucrarse en proyectos de conservación y mantenimiento de la reserva natural y los espacios de la finca. La finca organiza actividades y eventos especiales dirigidos a familias, como jornadas de puertas abiertas, paseos guiados y talleres de naturaleza.También se ofrecen cursos y recursos para educadores y profesionales del medio ambiente, con el objetivo de mejorar la educación ambiental en la región.
La Finca de La Alfranca y la Reserva Natural de los Galachos del Ebro son áreas de gran importancia ecológica. Los galachos son hábitats únicos que albergan una rica biodiversidad, incluyendo aves acuáticas, mamíferos, reptiles y una variada flora. La finca y la reserva son esenciales para la conservación de estos ecosistemas y sirven como un laboratorio natural para la investigación y la educación ambiental.
Además de sus usos educativos, la finca ofrece diversas actividades recreativas. Hay rutas señalizadas para el senderismo y el cicloturismo, permitiendo a los visitantes explorar los paisajes naturales de la finca y la reserva. La reserva natural es un lugar ideal para la observación de aves, con varios puntos de observación estratégicamente ubicados. A lo largo del año, se organizan exposiciones temporales, eventos culturales y actividades comunitarias en la finca.
La Finca de La Alfranca tiene una historia rica y variada. Originalmente, en el siglo XVIII, pertenecía a los monjes del Monasterio de Rueda. Posteriormente, pasó a manos de particulares y sufrió diversas transformaciones a lo largo de los siglos. Durante el siglo XIX, se convirtió en una finca de recreo, siendo su casa palacio uno de los edificios más destacados de la época. Hoy en día, la finca está gestionada por el Gobierno de Aragón y se ha convertido en un centro de referencia para la educación ambiental y la conservación de la naturaleza.
El conjunto arquitectónico de La Alfranca fue declarado Monumento Histórico Artístico por el Ministerio de Cultura el 7 de abril de 1982 y Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón el 5 de mayo de 2001.Lo componen tres edificios: el palacio de los Marqueses de Ayerbe, el convento de San Vicente de Paúl y las caballerizas. Todos ellos, correspondientes a distintos momentos constructivos y estilos arquitectónicos. La última rehabilitación de estos edificios se produjo a finales del siglo XX a cargo del Gobierno de Aragón.
El palacio de los Marqueses de Ayerbe o Casa Palafox responde a un estilo neoclásico. Fue construido en el siglo XVII y su modelo de construcción es muy representativo de la época. De sobrias proporciones, destaca su fachada principal en la que sobresale un pórtico avanzado en la planta baja que pasa a balconada en la segunda. Envolviendo el palacio, se hallan los jardines históricos. Obras neoclásicas afrancesadas datadas del siglo XVIII y concebidas en dos ambientes. El jardín principal, ubicado frente a la fachada del edificio, y el jardín íntimo, en la parte trasera. Actualmente el palacio de los Marqueses de Ayerbe se destina a eventos, reuniones, exposiciones y sede administrativa.