El Parque Natural de Las Fragas del Eume es uno de los bosques atlánticos de ribera mejor conservados de Europa. El parque natural fue declarado como tal el 30 de julio de 1997.Una fraga es una zona de bosque espesa, a cuyo interior la luz llega siempre velada por el ramaje, consiguiendo así que la humedad y la temperatura sean casi siempre constantes.El parque cuenta con una extensión de 9.000 hectáreas y está enclavado de este a oeste, entre las localidades de As Pontes de García Rodríguez, Monfero, A Capela, Cabanas y Pontedeume. Dentro de su perímetro viven unos pocos cientos de personas.El paisaje ha sido labrado por el río Eume, de unos cien kilómetros de longitud total y que discurre por sus profundas laderas regalando remansos, cascadas y fuentes a quién sabe apreciar tanta exuberancia. Robles, castaños, fresnos, chopos, alisos, avellanos, laureles, acebos, madroños y otros árboles silvestres, forman un manto de mil tonos de verde para quien disfruta de la hermosa vista de la fraga desde el Monasterio o una selva para quienes disfrutan de sus sombras desde el interior de sus senderos.El mejor lugar para contemplar los meandros del río Eume y el Valle de Xestoso, es el Mirador de A Carboeira. Se llega por la ruta de Os Cerqueiros, que parte de Monfero en la Portela de Montelongo.En las riberas húmedas y sombrías se conserva una amplia colección de líquenes, musgo y 28 especies de helechos que son una de las joyas de los bosques climáticos como Eume, relictos de la Era Terciaria.En las Fragas de Eume también se encuentran numerosas huellas de la existencia de una cultura megalítica importante.En ella viven 103 especies de aves, 41 de mamíferos y 8 de peces, además de especies endémicas de invertebrados y reptiles como la rana ibérica.Las Fragas del Eume fueron incluidas en la Red Natura 2000 a nivel de la Unión Europea en virtud de la Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres (Directiva hábitats), con objeto de salvaguardar los espacios naturales más importantes de Europa, como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) dentro de las Zonas Especiales de Conservación (ZEC).El parque cuenta con 2 puentes colgantes sobre el río Eume, el puente colgante de Fornelos y el puente colgante de Cal Grande en la ruta Ventureira-Caaveiro-Cal Grande.Las fragas tienen cuatro puntos de acceso, siendo el destino al Monasterio de Caaveiro con una subida de quince minutos el más transitado. Otros accesos son desde la carretera de Cabanas a As Pontes de García Rodríguez, tomando el desvío en As Neves que conduce a Gunxel con los molinos del Sesín o en la misma carretera Cabanas-As Pontes, ya en el desvío de Goente, se accede a la presa del Eume. En época estival el paso con vehículos está restringido y la entrada es gratuita con visita guiada, generalmente en turnos de 45 minutos.
Pontedeume es un municipio gallego que se encuentra en la provincia de A Coruña. El municipio se encuentra integrado por las parroquias de Ombre, Nogueirosa, O Vilar y Pontedeume.Por esta villa, pasa el río Eume que, posteriormente, desemboca en el Océano Atlántico. Por ello, según la historia, Pontedeume recibe ese nombre como municipio, por ser el río que le vio nacer. A unos siete kilómetros del municipio, siguiendo el río Eume, encontramos el Parque Natural Fragas do Eume, uno de los bosques atlánticos de ribera mejor conservados de Europa con una extensión de 9.125 hectáreas. Las fragas acompañan al río Eume a su paso y fueron declaradas como Parque Natural en 1997. Las fragas son zonas de bosque espesas donde la luz llega siempre velada por el ramaje de sus árboles. Por ello, siempre encontraremos características comunes como la humedad, la frescura y una temperatura casi constante. El recorrido por las fragas, aparte de ser una experiencia única con la naturaleza, nos ofrece la opción de encontrar reliquias históricas y numerosas especies de animales y vegetales amenazadas por peligro de extinción. El árbol dominante en este bosque puede que sea el carballo o el melojo, pero también podemos encontrar especies como castaños, acebos, espinos o laureles, entre otros.Desde el centro de Interpretación, ofrecen rutas e información de las Fragas do Eume. Hay muchas variedades de rutas y estas, se pueden hacer andando o con el servicio que ofrece el propio centro de Interpretación, en autobús gratuito.
Las Fragas do Eume es uno de los bosques más destacados de Europa debido a su preservación. Su origen es un intrincado valle de procedencia tectónica donde predomina una rica fauna y flora que lo convierte en uno de los bosques más extensos y únicos de Europa. Tiene una superficie de 9.000 hectáreas con una población de 500 personas lo que le proporciona un bosque casi prácticamente virgen que transcurre a lo largo del río Eume. Su aspecto es de triángulo y el espacio se encuentra entre los ayuntamientos de As Pontes de Garcia Rodríguez, Cabanas, A Capela, Monfero y Pontedeume, todos ellos pertenecientes a la provincia de A Coruña.En el parque está ubicado el monasterio de Caaveiro un antiguo convento con siglos de historia y la vista más espectacular de la Fraga. Además, el Centro de Interpretación de As Fragas do Eume es un espacio clave para planificar tu ruta hacia el parque. Cuenta con la tecnología más reciente e innovadora y, a partir de allí, podrás dejar tu vehículo y comenzar el recorrido a pie.El parque natural reúne varios tipos de bosques atlánticos caducifolios europeos como robledales de diferentes especies, castaños, fresnos, avellanos, abedules, además de olmos, laureles, espinos. En el suelo conviven helechos, pequeñas flores briones, líquenes y setas. En las zonas más altas los protagonistas son los diferentes tipos de matorral que conviven. Todos ellos forman un ecosistema donde los animales se resguardan. Los matorrales que forman el espacio natural están recogidos en la directiva de hábitat a proteger de la Unión Europea.Entre los árboles crecen cien especies diferentes de flora. Se asientan en cualquier lugar, como en grietas, el suelo o como los hongos alimentándose de la madera, lo que lo convierten en una zona endémica de gran valor ecológico. La fauna de anfibios y reptiles se caracteriza por ser un hábitat endémico, la población la integran 13 especies diferentes de anfibios y 10 de reptiles. En esta zona descubrimos 10 taxones con un grado de endemia distinto y una población de salamandra rabilarga, además del tritón ibérico y la rana patilarga, ambos endémicos de la península.Por su riqueza As Fragas do Eume son la instalación más notable para la fauna de mamíferos. En las especies propias de áreas de montaña destacan la marta, el lobo, el corzo, el jabalí, la jineta, el tejón y el musgaño patiblanco. Este último y la nutria, se recogen en la Directiva de hábitats. Otros carnívoros de gran interés en la zona son el gato montés, el turón y la garduña. El lobo muestra su presencia en las zonas altas.La existencia de diversos refugios supone la vida de una población de murciélagos, compuesta por unas 15 especies. Tras décadas de casi una completa desaparición, el corzo y el jabalí están hoy presentes en las fragas, así como la liebre en las áreas altas. El ciervo, procedente de escapes de cautividad, procreó en espacio natural.Las aves moradoras son más de 100 especies conocidas destacando la variedad de aves rapaces nidificantes. Entre los peces, donde existe una variedad de ocho especies, despunta la presencia de dos especies vulnerables: el endemismo noroccidental ibérico Boga del Duero y el reo.La fauna de invertebrados es diversa y única. Entre los moluscos terrestres sobresalen dos especies recogidas en la Directiva de hábitats de la Unión Europea: el caracol y la babosa. En los insectos, despunta la presencia de especies protegidas, endémicas, como el ciervo volante.El clima del parque es de influencia oceánica, con un régimen térmico suave y escaso, con influencia mediterránea en la zona costera. Dentro de este clima en el parque existe una gran variedad de microclimas debido a como es el parque y su estructura.El parque natural presenta asentamiento a su alrededor de un patrimonio material incalculable. Se conservan mámoas y castros que testimonian la presencia humana desde tiempos prehistóricos en la comarca del Eume, no tanto en las Fragas, que por sus características orográficas no facilitaron el asentamiento humano, como en el entorno del Parque Natural, donde el relieve desciende suavemente hasta el mar. En el entorno también aparecen un buen número de castros, y fueron hallados los torques de Centroña y San Martiño do Porto. La huella de la romanización es más visible en la costa.