La Iglesia de Santa María de Feá es un destacado ejemplo de arquitectura religiosa románica, construida entre finales del siglo XII y comienzos del XIII. Presenta planta rectangular y cubierta a dos aguas, rematada en los extremos por pináculos de punta de diamante y un Agnus Dei esculpido en el testero del ábside. Toda la cornisa está decorada con un conjunto de canecillos originales de época románica. La fachada principal cuenta con una puerta de acceso y un escudo heráldico, y se corona con una espadaña de doble vano y una cruz de piedra en la cima. En uno de los muros laterales se conserva otra puerta románica, de doble arquivolta apuntada sobre columnas acodadas. En el interior destaca el arco de medio punto apuntado, que añade monumentalidad al espacio. La iglesia, además de su valor arquitectónico, es un importante centro de devoción local.
La Iglesia de Santa María de Feá, edificada entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, constituye un ejemplar significativo del románico rural gallego. De planta rectangular y cubierta a dos aguas, presenta pináculos de punta de diamante en los vértices y un Agnus Dei esculpido en el testero absidal. La cornisa perimetral está decorada con un conjunto de canzorros originales, que muestran la pervivencia de la iconografía románica. La fachada principal se organiza en torno a una portada de acceso sencilla, sobre la que se dispone un escudo heráldico; la remata una espadaña de doble vano con cruz pétrea en el vértice. En el paramento lateral se abre una segunda portada románica, de doble arquivolta apuntada sobre columnas acodadas, que testimonia la riqueza del repertorio escultórico original. En el interior destaca el arco de medio punto apuntado, elemento de transición hacia el gótico. El conjunto, bien conservado, pone de manifiesto la importancia del templo en la articulación del paisaje religioso y social de la comarca.
La Iglesia de Santa María de Feá es una iglesia muy antigua, hecha de piedra, que se construyó hace muchos siglos. Tiene forma de rectángulo y un tejado a dos aguas, como una casita, pero con adornos en las esquinas y una figura de corderito (Agnus Dei) en la parte de atrás. Alrededor del techo hay muchas caritas y figuras talladas en piedra llamadas canecillos. La puerta principal es muy bonita y encima tiene un escudo. Arriba del todo hay una espadaña con dos campanas y una cruz de piedra. En uno de los lados hay otra puerta antigua, con arcos y columnas. Dentro, el arco grande es uno de los detalles más bonitos. Es un lugar especial para la gente del pueblo y para aprender cómo eran las iglesias románicas.