El Molino Quemado es uno de los últimos molinos de viento tradicionales que aún se conservan en el municipio de Mogán. Su nombre proviene de un incendio que lo afectó en el pasado.
El Molino Quemado puede ser utilizado como recurso educativo para conocer los antiguos métodos de molienda y la vida agrícola tradicional en el sur de Gran Canaria. Es un punto de interés para escolares y visitantes interesados en la historia rural.
Este molino de viento es un vestigio de la economía agrícola tradicional del sur de Gran Canaria. Ha sido restaurado y puesto en valor como patrimonio etnográfico, representando la forma de vida de las comunidades rurales de la isla. Su arquitectura tradicional y el entorno natural que lo rodea lo convierten en un lugar con encanto e interés histórico.