El Pazo de Mariñán está situado en el ayuntamiento de Bergondo, en la provincia de A Coruña. Para conocer los orígenes de este conjunto histórico-artístico y monumental, declarado en 1972, debemos remontarnos a mediados del siglo XV. Fue construido como defensa por el noble caballero Gómez Pérez de las Mariñas. En la actualidad se celebran distintos actos además de albergar el museo del propio pazo.El pazo fue rehabilitado en 1975 y en su interior se encuentra una colección de autores gallegos, sobre todo del siglo XIX.El pazo ofrece una construcción en U» como es habitual para este tipo de edificaciones. En su fachada principal, cuenta con dos sirvientes de granito sobre los pies de una escalinata de tipo imperial que nos lleva al recibidor desde el que se puede acceder al resto de las dependencias. La fachada posterior la conforman una amplia terraza decorada con esculturas de vasos, fuentes y canales para juegos de agua desde donde se puede disfrutar de una vista inmejorable de las caprichosas formas y encajes de los mirtos recortados. Desde aquí, se accede al interior del antiguo comedor, donde antiguos moradores disfrutaban de esta terraza en las cálidas y soleadas tardes de verano. En el interior también destaca la cocina, con su gran hogar y otras dependencias.El jardín fue reformado por un jardinero francés. Está formado por gran variedad de especies. Se divide en tres zonas, ornamental, arbolada y hortícola formando pequeños jardines botánicos. Entre otras especies podemos encontrar abeto del Cáucaso, bojes, tejos, cipreses y madroños.El jardín también dispone de un pequeño embarcadero que servía de zona de ocio a la vez que se utilizaba para cruzar la ría. A partir de 1997 se crea el «»jardín de la palabra», en el que ilustres visitantes plantan un árbol y a su pie dejan para el futuro un mensaje.El pazo cuenta con un observatorio de madera que da a la ría de Betanzos por lo que los aficionados a la ornitología pueden disfrutar de especies afines a jardines forestales como carpintero verde o pito real, pico picapinos, pinzón vulgar, petirrojo, mirlo, zorzal común, colirrojo tizón, cárabo… y a otras especies como el águila pescadora, el aguilucho lagunero occidental, el zaparito trinador, ándes azulones, gaviotas reidoras y patiamarillas, garza real, cormorán grande, zampullín chico, alguna espátula.Visitas a los jardines: de 09:00 a 21:00 h todos los días de la semana (visita libre) y además cuenta con visitas guiadas a su interior.Los visitantes deberán llevar mascarilla, excepto los menores de 6 años, y respetar los aforos que se indican en el propio Pazo de Mariñán.En la orilla oriental de la ría de Betanzos, el observatorio de aves de Souto permite disfrutar de una estupenda panorámica de la orilla derecha del estuario del río Mandeo poco antes de su desembocadura. Amplios carrizales y praderas halófitas, atravesados por una multitud de canales, conforman aquí una de las marismas costeras más extensas de Galicia, incluida dentro de la ZEC Ría de Betanzos-Mandeo y por tanto en la Red Natura 2000 de la Unión Europea. El sendero que conduce hasta el observatorio atraviesa además una campiña tradicional bien conservada.La diversidad y abundancia de aves es mayor entre los meses de septiembre y abril, y sobre todo entre noviembre y enero. Entre las anátidas más fáciles de observar destacan ánade azulón, cuchara europea, cerceta común… Junto a ellas, en las orillas de los canales, es fácil ver además correlimos común, zarapito real, andarríos grande y chico, chorlito gris, garza real, garceta común y, con suerte, algún rascón y más de una espátula. A ellas se unen, en las migraciones, diferentes especies de limícolas. Los juncales son con frecuencia sobrevolados por aguilucho lagunero occidental y milano negro, así como por águila pescadora. Los campos inmediatos a la orilla son, por otro lado, hogar en diferentes momentos del año de tórtola europea, lechuza común, cárabo europeo, cuco, pito real, avión común, golondrina dáurica, avión roquero, curruca cabecinegra… En el paso otoñal, los visitan especies como collalba gris, papamoscas cerrojillo o mosquitero musical. Entre los juncales de las orillas crían lavandera boyera y cistícola buitrón, e inverna el escribano palustre.A finales de la primavera y en verano, en cambio, se pueden observar especies como milano negro, lavandera boyera y tórtola europea.»
Bergondo es un municipio gallego situado en la provincia de A Coruña en la ría de Betanzos que limita con los ayuntamientos de Sada, Cambre, Abegondo, Betanzos y Paderne. A orillas de la ría de Betanzos, encontramos un pazo que fue declarado conjunto histórico-artístico en el año 1972. Se trata del pazo de Mariñán. Esta edificación es del siglo XVIII y se encuentra en el margen izquierdo del río Mandeo, muy próximo a Betanzos y Pontedeume.El Pazo de Mariñán se edificó por orden de Gómez Pérez das Mariñas y era conocido en un inicio como «Pazo de Bergondo». Posteriormente, se fue heredando de padres a hijos hasta llegar a manos de Gerardo Bermúdez de Castro y Suárez de Deza, señor de Láncara. Cuando este señor fallece, el pazo pasó a manos de la Diputación de A Coruña para fines sociales. El Pazo de Mariñán también es conocido como Pazo de Láncara, Quinta de Bergondo, Pazo de Bergondo o Casa de Láncara.El edificio cuenta con dos escalinatas, una de ellas es la que desciende hasta llegar a los jardines y ambas, están adornadas con remates. Durante el siglo XVIII, se realiza la capilla. En el lado izquierdo se encuentra una fuente de piedra adosada al muro que, nos lleva hasta el patio principal con una planta en forma de U. El jardín, está constituido por setos bajos recortados y, además, destaca una fuente circular de piedra y mármol.Cerca del pazo, podemos disfrutar de la ría de Betanzos y de más curiosidades gracias a la instalación de dos observatorios ornitológicos. Uno de ellos en el lado del municipio de Bergondo y el otro enfrente, en Paderne. Las vistas que estos nos ofrecen es principalmente a la ría y a la zona de marisma conocida como O Xuncal» donde podemos observar diferentes especies de aves como el cormorán, garza, garceta, gaviota reidora y patiamarilla, entre otros.»
El Pazo de Mariñán fue construido a mediados del siglo XV. Fue concebido como una fortaleza militar por Gómez Pérez de las Mariñas, ya que este hidalgo caballero colaboró activamente en las luchas Irmandiñas. Originalmente el Pazo era popularmente conocido como de Bergondo». El pazo perteneció posteriormente a familias nobles gallegas, pero en el año 1936 el Pazo pasó a manos de la Diputación de la Coruña ya que el último dueño de él no tenía familiares directos al que legárselo, en la actualidad el Gobierno de la Coruña lo utiliza para fines socioculturales. En la actualidad tiene tres usos: actos institucionales, centro de cursos y museo del propio Pazo, reuniendo buena parte de la colección artística de la Diputación. El pazo tiene una planta en forma de «U» común en este tipo de arquitectura. La fachada principal está antepuesta por una escalinata imperial, en su parte baja disponen dos esculturas representando a los vivientes en actitud servicial. Al ascender por la escalinata el visitante accede a la sala de entrada. La fachada posterior da a una amplia terraza con balaustradas graníticas. Entramos rematando con esculturas de vasos fuentes o canales para los juegos de agua todas ellas con materiales de granito gallego. La terraza está destinada a tomar el sol, hay bancos adosados a la pared y también hay puertas que dan al interior que permiten prolongar las dependencias hasta el interior por lo que actúa de nexo entre dos estancias. Las dimensiones son parte de la tendencia del barroco a buscar efecto sorpresa y sensación de inestabilidad por lo que es común colocar grandes volúmenes en las partes altas de los edificios. La capilla tenía una primitiva fundación, pero en el siglo XVIII se llevó a cabo una reconstrucción donde colocó un campanario y pináculos rematados en bolas propias del siglo. El pazo reúne en su interior una pinacoteca en su mayoría de artistas gallegos dónde hay una variedad de novecentistas, modernistas y renovadores. Una de las obras más antiguas es una tabla de estilo flamenco procedente de un hospital de peregrinos de Santiago de Compostela y se trata de un frontal del siglo XV que se le atribuye a Francisco de Gallego. El jardín está dividido en tres: ornamental, hortícola y el arbolado donde se refleja el aprovechamiento del terreno. Por la introducción de especies foráneas el jardín es prácticamente pequeños espacios donde hay un jardín botánico. Pero también hay espacios con adornos florales típicamente gallegos, se cree que en el pazo fueron plantados los primeros eucaliptos traídos por el obispo Fray Rosendo Salvado que ocupaba una diócesis en Australia. Todo el conjunto es perfeccionado con el paisaje de la ría de Betanzos, además en el jardín hay un reducido dique que se usa para el cruce de la ría antes de la construcción del puente O Pedrido y después como lugar de entretenimiento. En el siglo XX se creó el famoso jardín de las palabras en el que notables invitados plantaban un árbol y dejaban una nota al pie de este para el futuro. Desde el observatorio de madera situado dentro del pazo, que mira hacia la ría de Betanzos, se pueden observar archibebes comunes y claros, ánades azulones, y patiamarillas, garza real, zampullín chico.Situado cerca del Pazo de Mariñán nos encontramos con las marismas de la Reserva de la Biosfera de las Mariñas Coruñesas y Terra del Mandeo. Tienen un gran valor ya que es un refugio de aves y albergan 49 hábitats de interés comunitario, 12 de los cuales son considerados como prioritarios. Asimismo, más de 300 especies, amparadas bajo algún instrumento de protección internacional, europeo, estatal o gallego, tienen ahí su refugio. La Biosfera de las Mariñas Coruñesas e Terra do Mandeo la conforman 17 municipios y la superficie consta de 116.726 ha, siendo 113.969,7 de ellas terrestres y 2.756,4 marinas. Acoge infinidad de espacios, que son de enorme valor natural y paisajístico, fue declarada Reserva por la UNESCO en mayo de 2013.El paseo ornitológico que transcurre desde el núcleo de Betanzos hasta el cruce de los ríos Mandeo y Mendo, donde comienza la desembocadura más impresionante del norte de Galicia, ofrece la oportunidad de observar especies tanto urbanas como vinculadas al medio rural y fluvial. Calles y plazas son hogar en primavera de vencejo común, avión común, y todo el año de colirrojo tizón, urraca, gorrión común, estornino negro o tórtola turca. Una vez junto a los ríos, será posible divisar ánade azulón, andarríos chico, lavandera cascadeña, golondrina común, cistícola buitrón. Durante la primavera y el verano el milano negro o halcón abejero, y todo el año busardo ratonero, gavilán o un halcón peregrino. Estas marinas son de gran atractivo ornitológico entre los meses de febrero y septiembre. Su diversidad de paisajes es hogar, a lo largo del año, de una extensa lista de aves que tienen ahí su refugio. Algunas permanecen aquí todo el año. Otras, procedentes del norte de Europa, lo hacen sólo durante los meses más fríos. Otras llegan desde África para estar con nosotros en primavera y en verano, y partir de vuelta en otoño. A ellas se agregan, en primavera y en otoño, las que están de paso durante sus migraciones. La reserva tiene varios títulos tanto internacionales como regionales ya que esta se dedica a salvaguardar y conservar la diversidad biológica y de los recursos naturales y culturales asociados.Podemos encontrar elementos que provienen de culturas megalíticas y castreñas y están representados por túmulos, dólmenes, petroglifos, arte rupestre y castros. También existe una importante vía romana de comunicación, denominada Vía Romana XX que iba desde Astorga hasta Oporto.»