Por debajo del castro da Cidá, a escasos metros hacia el oeste, y a través de una senda no apta para todos los públicos, se levanta la roca conocida como Pedra de A Rá (la Rana). Desde este mirador se puede disfrutar de las vistas del parque dunar, las lagunas de Carregal y Vixán e incluso -a lo lejos- del Faro de Corrubedo. Por el sur, la vista llega hasta poder observar las islas Cíes, Ons y Sálvora y, por el norte, monte Facho y monte Tahúme. A Pedra da Rá es una gran roca ligeramente apoyada sobre otras más pequeñas y que se eleva verticalmente unos 15 metros. Tiene forma de rana y se encuentra acondicionada con escaleras, además de una plataforma donde se localiza el mirador. Este lugar forma parte de una ruta accesible para personas con movilidad reducida, ofreciéndoles la posibilidad de disfrutar la experiencia sensitiva de estar allí
el Premio FAD de Arquitectura para España y Portugal, y el Premio Enor. Además, fue finalista de los Premios Arch-Daily Building of the Year y del Premio Europeo de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico del Colegio de Arquitectos de Cataluña, así como de su selección para ser expuesta en la Bienal de Venecia y en la Bienal Internacional de Arquitectura de Argentina.Seoane capitaneó un equipo de arquitectos, todos ellos actuaron en un ámbito de 3.300 metros cuadrados. Dado el carácter de la piedra escogida para realizar este proyecto -granito tipo silvestre- y de la vegetación -plantas rastreras tapizantes-, el espacio resultante resulta un lugar de nulo o muy escaso mantenimiento. En la actualidad se está realizando una ampliación con un mirador secundario, al que comúnmente se llama mirador do Piñeiro.»
el Premio COAG de Arquitectura del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia
La roca conocida como Pedra da Rá» (piedra de la rana, ya que desde la costa oeste se puede advertir una forma similar a la de una rana con la boca abierta), se encuentra en el Monte de O Castro. Este lugar pertenece a la parroquia ribeirense de Carreira. Ligeramente apoyada sobre otras más pequeñas y elevada verticalmente unos 15 metros, está compuesta por una roca central de granito y varios bloques que forman la bancada.Sobre la gran roca poco se sabe. Algunos apuntan a que probablemente se trate de un antiguo monumento natural de carácter sagrado y, a buen seguro, de señalización.El enclave tiene uso como mirador desde los años 80, cuando se construyó una escalera de hormigón para subir sobre la roca y desde allí poder observar el horizonte del Atlántico. Con el tiempo, este acceso original se fue deteriorando e impidiendo su utilización. Para recuperar el estado natural de este espacio, en el año 2016, se procedió a la demolición de la escalera de hormigón, agresiva con el entorno y con la propia roca, el lugar se sometió a una profunda remodelación. Fue diseñada por el arquitecto Carlos Seoane y el proyecto le llevó a obtener varios galardones internacionales: el tercer premio en la categoría Urban Projects, Rural Projects, Landscape & Pubic Spaces-Europe, que otorga la revista especializada 2A Magazine