Es un gran bloque de piedra con tres grandes oquedades que parecen una cara humana. Pudo haber sido usada como vivienda o eremitorio de la Alta Edad Media, pues se pueden ver los goterones para ajustar el tejado y debajo varios mechinales para encajar las vigas990, como muestra otra peña próxima, entre las que aparecen tumbas rupestres rectangulares, trapezoidales y antropomorfas. La Peña Buracá se ha interpretado popularmente como un “ídolo búho” de la Prehistoria, pero el asentamiento en su entorno es del Bajo Imperio, a tenor de los hallazgos numismáticos.