Ir al contenido principal

Nautic Destination

PontecesuresPontecesures

El puerto fluvial de Pontesures fue uno de los puertos más antiguos de Galicia, astillero de la Armada de Castilla en la lucha contra sarracenos y normandos, y base del monopolio del comercio de sal en el siglo XV. Lugar de paso y entrada desde tiempos inmemoriales, en Pontecesures se han encontrado huellas de fenicios, griegos, cartagineses y el Imperio Romano.
Castro Valente, en lo alto del monte y conocido porque resistió al ataque romano y en el que sus habitantes se suicidaron, y Castro Cassuris, en el emplazamiento del antiguo cementerio y la iglesia de San Xulián.»
O Castro, en el barrio del mismo nombre y hoy de propiedad privada
A pesar de no tener mar, Pontecesures fue una potencia marítima. Están documentadas relaciones comerciales con los fenicios y con los cartagineses desde alrededor del siglo VI a. C. El puerto fluvial de Pontecesures hizo las veces de puerto exterior de Iria Flavia. Esta relación con el mar continuó en la Edad Media, cuando el puerto funcionó como astillero de barcos de guerra para la lucha de Castilla contra los musulmanes. El origen de su nombre está probablemente en el puente que construyó Roma entre las dos orillas del río Ulla, navegable hasta ese punto, y en la palabra latina cesuris» y hace referencia a que, en la época del Imperio Romano, era en esta villa donde se hacían los censos de población. Por el cauce del río Ulla, según la leyenda, llegaron a Galicia los restos del apóstol Santiago. El puente de diez arcos, que sigue vertebrando hoy esta zona, fue reformado en la Edad Media por el Maestro Mateo, creador del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, y consolidado con su aspecto actual a principios del siglo XX. En Pontecesures se conservan cuatro castros: Castro Cortinallas, muy próximo al río
Pontevedra