La antigua torre de Fayón es el único vestigio visible del antiguo pueblo de Fayón, sumergido en 1967 por el embalse de Ribarroja. Pertenecía a la iglesia de San Juan Evangelista, construida entre los siglos XVI y XVII en estilo renacentista y barroco. Hoy, la torre emerge solitaria sobre las aguas del Ebro, convirtiéndose en un símbolo de la memoria histórica y patrimonial de la localidad.
La antigua torre de Fayón es un elemento patrimonial que permite estudiar la historia del antiguo pueblo, desaparecido bajo las aguas del embalse de Ribarroja en 1967. Pertenecía a la iglesia de San Juan Evangelista y combina estilos renacentista y barroco. Hoy se alza como un símbolo visible de la transformación del paisaje rural por causas humanas, siendo un recurso educativo valioso para abordar temas como el patrimonio, la despoblación, y el impacto ambiental y social de las infraestructuras hidráulicas.
La antigua torre de Fayón es el único resto visible del antiguo núcleo urbano de la localidad, anegado en 1967 tras la construcción del embalse de Ribarroja. Esta torre campanario, perteneciente a la iglesia parroquial de San Juan Evangelista, fue construida entre los siglos XVI y XVII en un estilo que combina elementos renacentistas y barrocos. Erguida sobre una pequeña elevación, sobresale hoy de las aguas del embalse como un monumento solitario, cargado de simbolismo. Su presencia no solo representa la memoria del pueblo desaparecido, sino que también permite reflexionar sobre el impacto de las grandes infraestructuras hidráulicas en la historia y la identidad de los territorios rurales.