Desde este pantalán se aprecia la imponente verticalidad de los montes, que da acceso a diversos lugares de interés. Durante la travesía fluvial, se disfruta de una espléndida visión de la estructura del embalse, especialmente desde los miradores de la Presa de San Estevo y del propio embarcadero, que permiten observar las aguas del Sil, la forma del río y las características de la otra orilla. También se pueden realizar rutas de senderismo por la ribera del río, a través de soutos (bosques de castaños), hasta cascadas y capillas de gran valor paisajístico y espiritual.