El transcurso del río Sil en este punto permite apreciar el inicio del cañón, revelando la gran inclinación de las laderas cubiertas por bancales de viñedos. También pueden observarse las vías empleadas tradicionalmente para descender las uvas hasta el río, desde donde se transportaban por barco. Las construcciones de la zona están orientadas para aprovechar al máximo la luz solar y protegerse de los vientos fríos y la lluvia. Las rutas fluviales brindan una excelente perspectiva del paisaje, destacando la majestuosidad del entorno natural y de las obras civiles que lo acompañan.