Palmeira, llamada oficialmente San Pedro de Palmeira, es una parroquia perteneciente al municipio de Ribeira, en la provincia de A Coruña. Se extiende a lo largo del puerto, en el fondo de la pequeña ensenada, desde la punta de Cornas hasta la Piedra de Grades. Las primeras informaciones documentadas de la parroquia datan del siglo XIII. En ellas se habla de que el principal sustento del pueblo era la pesca y su comercialización, contando con fábricas de salazón e industrias auxiliares que contribuyeron al auge económico de la localidad.Su censo oficial correspondiente al año 2019 era de 1.889 habitantes. Actualmente, su mayor riqueza sigue proviniendo de la pesca. La zona del puerto es un lugar de típicas casas gallegas y calles estrechas. Su puerto es uno de los puertos pesqueros históricos de la provincia de A Coruña y el primero que tuvo un muelle de atraque artificial de la comarca de Barbanza. Es punto de amarre de flota artesanal y marisquera para embarcaciones que operan por la Ría de Arousa. Se encuentra próximo a los puertos de Ribeira y A Pobra do Caramiñal.En esta zona, se encuentra la Estatua ó Emigrante". Situada en una elevación rocosa del terreno, se trata de una escultura de piedra en la que se puede ver una familia que está señalando a América. Esta estatua se hizo en honor a la multitud de gallegos que tuvieron que emigrar para poder subsistir económicamente y mantener a sus familias. La mayor época del éxodo gallego hacia América se produjo entre 1885 y 1930, suponiendo más del 50% del total de la emigración española. Palmeira es una de las villas marineras que se pueden observar desde el mar realizando "La Ruta del Mar de Arousa y Río Ulla". Se trata de un singular itinerario marítimo y fluvial que conmemora la llegada a Galicia, por mar, del cuerpo del Apóstol Santiago tras su martirio en Jerusalén, alrededor del año 44."
Palmeira destaca por sus playas integradas en el casco urbano, a pie de calle. Una de ellas, la más famosa y grande, A Corna", cuenta con una de las muchas entradas en la zona final del paseo por el puerto. Este arenal se encuentra integrado en la villa, en la zona oeste, y en la naturaleza a medida que se avanza hacia el este. El puerto de Palmeira es un pequeño dique de abrigo en dos alineaciones de 135 metros, que finaliza al noreste. Balizado en su punta, protege dos dársenas
la más cercana a la población queda en seco en bajamar. En la contigua, con un calado de entre 2 a 1 metro, está instalado un pantalán central del que parten tres ramales perpendiculares con una capacidad para 50 embarcaciones de no más de 7 metros de eslora. La ocupación es total por pequeños botes de pesca y alguna embarcación recreativa de tamaño pequeño.Palmeira fue el primer puerto de la ría de Arousa construido en el siglo XIII. Su cofradía de pescadores se disolvió en 1952 y sus socios pasaron a formar parte del pósito de A Pobra. Después de casi cuatro décadas desde su desaparición, la cofradía resurgió presidida por Domingo Regueira, que sería el encargado de volver a echar a andar la entidad. En la actualidad, el puerto mantiene casi intacta su estructura del siglo XVIII. A principios del año 2020, el arquitecto inglés David Chipperfield presentó un proyecto para ampliar el puerto y reurbanizar Palmeira. Entre las actuaciones que se contemplan, figuran, por ejemplo, la ordenación del tráfico y de los estacionamientos, la recuperación del vínculo con el mar y la planificación y el diseño del espacio público.El principal atractivo de Palmeira es su zona portuaria. En ella se halla un monumento dedicado a aquellos gallegos que históricamente se han visto obligados a emigrar a otros países para enviar sustento económico a sus familias.La escultura, conocida como el monumento al Emigrante, se encuentra en la cima de una gran roca en el puerto de Palmeira. Se construyó con el fin de conmemorar a todas aquellas personas de la parroquia que se vieron obligadas a emigrar, separando, de este modo, numerosas familias. Desde la cima de la roca, se ofrece una panorámica de las islas de Rúa y de Arousa, A Pirilla, la playa de A Corna -al fondo- y la propia villa marinera de Palmeira, con su playa del Baluarte. Además, también se pueden ver los restos de una antigua fábrica de salazón del siglo XVIII, las fachadas de los edificios y hórreos, y, en lo alto, la Iglesia de San Pedro.Un grupo de vecinos de Palmeira que formaban parte del colectivo Palmeira Futuro pactaron, en el verano de 1994, levantar un monumento para rendir homenaje a los emigrantes. Celebraron después, un gran encuentro, en el que recabaron el apoyo de la Sociedad Hijos de Palmeira, la asociación Amas de Casa, el club de jubilados, la cofradía y los representantes de todos los grupos políticos. Aun así, el monumento no se hizo realidad hasta 4 años después. El 14 de agosto de 1998, de mano del entonces alcalde, José Luis Torres Colomer, se descubría la estatua: una escultura de cinco metros realizada por Guillermo Feal Otero, escultor gallego nacido en Fene (Ferrol). Este artista, considerado un gran creador del siglo XX, recogió el testigo de la noble tradición de labrar las piedras. Este monumento está realizado en granito del país. En la subida al mismo existe una placa que reza: "El verdadero héroe lejos de nosotros"."