La Basílica de Son Peretó es uno de los yacimientos arqueológicos paleocristianos más importantes de Mallorca, situada entre Manacor y Sant Llorenç des Cardassar.
La estructura arquitectónica de la Basílica presenta ciertas influencias de los estilos sirio-palestino y norteafricano de la segunda mitad del siglo V. Mide 21 x 14 m y está orientada de este a oeste. Constaba de tres naves, la central separada de las laterales por dos filas de columnas, un baptisterio y una zona funeraria. Al este de la nave principal había un sanctuarium, que albergaba el altar.
En 1982, la sobrina de Aguiló donó el terreno al Ayuntamiento de Manacor, y posteriormente se realizaron excavaciones en los años 80 por la Universidad de las Islas Baleares, la Universidad de Barcelona,